Un hombre pierde a su cachorro en un pantano: ¡lo que encontró después es increíble!

Cuando se acercaron a la cabaña de los criminales, unas pisadas fuertes y un parloteo frenético resonaron en el agua. Al divisar las siluetas que se agitaban en la oscuridad, la policía apagó los motores y encendió los haces de luz. Los delincuentes, que probablemente sospechaban que Marcus había alertado a las fuerzas del orden, parecían estar empaquetando apresuradamente provisiones en una maltrecha embarcación.

Las luces inundaron la desvencijada plataforma, revelando a unos ladrones con los ojos muy abiertos que agarraban bolsas y objetos robados. Un policía les gritó que se detuvieran, con la mano sobre la funda. Los delincuentes se detuvieron, buscando una salida. En aquella tensa quietud, la mirada de Marcus se desvió entre ellos, desesperado por encontrar a Luna.